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domingo, 7 de mayo de 2017

OBJETOS MALDITOS

-Objetos malditos a lo largo de la historia.

A lo largo de la historia nos encontramos con una serie de piezas que algunos consideran malditas, otros poseídas y hay quienes solo piensan, que fueron particularidades de hechos  acaecidos que no guardan relación con esos elementos.

Hoy os traigo algunos de ellos para que juzguéis si realmente son particularidades o realmente hay algo maligno en ellos.

-     El cuadro de Stoneham.
The hand resist him, o lo que sería su traducción literal, “las manos lo resisten”. Es el título del óleo pintado en 1972 por Bill Stoneham. La pintura representa a un niño y una muñeca delante de una gran puerta con paneles de cristal, contra la cual presionan desde el interior unas cuantas manos infantiles.

El artista, comentaría la interpretación de la pintura, declarando que el niño sería él mismo a la edad de 5 años, la puerta representaría la línea divisoria entre el mundo real y la fantasía e imposibilidades, mientras que la muñeca es la que lo guía a través de ese trance. Las manos serían vidas o posibilidades alternativas.
La pintura se convirtió en un tema de leyenda urbana y meme viral en febrero del año 2000, en el que fue puesta para la venta en EBay, debido en parte a la descripción que el vendedor hizo de ella.

Pero vamos por partes, esta pintura fue exhibida por primera vez en la galería Faingarten,  Beberly Hills, durante la década de los 70. Durante la exposición, la pieza fue comprada por el actor John Marley, célebre por la interpretación de Jack Woltz en la película “El padrino”.

Inexplicablemente, tras la muerte de Marley que ocurría en 1984, la obra fue encontrada por una pareja de ancianos de California, en una vieja fábrica de cerveza abandonada.

Nada se sabe de ella hasta el mes de febrero del año 2000, que es cuando hace su aparición en el sitio web de subastas EBay.
Según su vendedor, los anteriores dueños (se supone que la pareja de ancianos que la encontró), comentaban que la pintura tenía algún tipo de maldición, ya que en la descripción para su venta, se aseguraba que los personajes del cuadro se movían durante la noche. Es decir, que los personajes podían salir de la pintura y moverse por la estancia en donde residía el cuadro.
Para más detalle, se aportaban como prueba una serie de fotografías, en las que se podía ver a la muñeca  amenazando al niño con una pistola que tenía en la mano, lo cual impulsaba a dicho niño a salir del cuadro.
En una nota anexa de la descripción para su venta, se podía encontrar una aclaración donde el vendedor, no se hacía responsable de lo que le ocurriese a quien comprase la obra.

 Como es de suponer, ante tanto despliegue de datos, la noticia pronto se propagó por internet y muchos eran los que entraban en EBay para mirar dicha pintura. Algunas personas comentarían que al mirarla detenidamente, se habían sentido mal o tuvieron experiencias desagradables.

Salió con una puja inicial de 199 dólares y fue vendida por 1025. El comprador, de Michigan, con el tiempo logró contactar con el artista, Stonehem y le relató la insólita historia sobre su obra de arte. Él dijo estar sorprendido por todas las especulaciones e interpretaciones sobre su pintura. Le aclaró al comprador que lo que sostiene la muñeca en la mano, no es otra cosa que una pila vieja y una maraña de cables. Aunque también le comentaría, que recordaba que el dueño de la galería donde se había exhibido por primera vez y el crítico de arte que había dado cobertura al evento, habían fallecido un año después de haber tenido contacto con la obra. Actualmente se desconoce el paradero de la pintura.

-     La pintura de “El hombre angustiado”.

Esta historia comienza con el señor Sean Robinson, al recibir como herencia de parte de su abuela, esta obra.
Unos años atrás su abuela la recibía a su vez de un amigo, que le aseguraba que el óleo, el cual lleva el título de “El hombre angustiado”, había sido pintado mezclando la sangre del artista con los aceites para realizar dicha obra. Poco después de terminarla, el autor se suicidaría.

Cuando Sean llegó con la pintura a casa, a su esposa no le agradó mucho, ya que le producía angustia y pidió a su marido que la dejase en el sótano.
Con el tiempo se fueron olvidando del cuadro, aunque no así su perro, quien se negaba a bajar y a veces solía gruñir delante de la puerta de acceso a esa estancia.

Allí estuvo durante bastante tiempo relegada al olvido, hasta que unas inundaciones en el sótano, obligaron a Sean y a su familia a desalojar todos los objetos que allí se encontraban. Decidieron de nuevo llevar el cuadro al dormitorio de invitados, que se encontraba en el tercer piso de la casa. Poco tiempo después, comenzarían los extraños sucesos que Sean y su esposa sufrirían: extraños ruidos, inexplicables golpes, roces de uñas en las paredes, objetos que se caían solos. El perro de la familia, se negaba a subir a las habitaciones superiores.
Pero todo se agravaría con la aparición de una figura sombría por la casa y el sonido de lloros en dicha habitación de invitados. También comenzaron a notar numerosos puntos fríos en la casa y la sensación de ser observados.

El señor Robinson estaba preocupado, ya que no sabía si realmente todo eso era fruto de la imaginación, si su familia estaba sufriendo histeria colectiva, o si realmente todo aquello eran fenómenos paranormales.
Una noche, su esposa había subido al cuarto para acostarse, en un determinado momento, notó que alguien se acostaba a su lado en la cama. Se giró para dirigirse a su marido y cuál no sería su sorpresa al encontrarse con una silueta oscura a su lado. Tras los gritos de miedo, Sean subió al cuarto para ver lo que había ocurrido y después de relatarle todo, decidió llevar de nuevo la pintura al sótano.

Un tiempo después de todo lo acontecido, decidió llevar a cabo una prueba. Sin comentar nada con su familia, volvió a subir el cuadro al dormitorio de invitados, a los pocos días, su hijo que bajaba las escaleras, tropezó y  cayó varios escalones, no llegando a herirse pero si sufriendo una ligera conmoción. Al preguntarle que le había ocurrido, el niño relataría que había notado como una presión en la espalda,le había empujado hacia delante y que no había podido evitar caerse.

Después de este suceso, el señor Robinson volvió a dejar el cuadro en el sótano, deteniendo con esto la actividad paranormal en la casa.
Si lo deseáis, podéis ver varios videos en youtube que él mismo ha subido, donde se ven algunos fenómenos provocados por dicha pintura.

-     La caja dybbuk

Y para terminar, dejamos descansar las pinturas y damos paso a una caja. Porque ésta es la historia de un mueble que sirve para guardar botellas de vino y que supuestamente se encuentra habitada por un Dybbuk, que no es otra cosa que un espíritu judío.

Todo esto comienza a finales de la segunda guerra mundial, con su propietario original, un superviviente polaco del holocausto que huiría a nuestro país y más tarde a Estados Unidos.
Éste hombre moriría en el 2001 y su siguiente dueño, sería un restaurador que la adquiriría en un mercadillo. La nieta del primer dueño, le contó al restaurador que esa caja había estado siempre en el cuarto de costura de su abuela y que nunca habían querido abrirla, ya que un Dybbuk habitaba en ella.
El Dybbuk es un espíritu maligno del folclore judío.

Al escuchar esta historia, el nuevo comprador, ofreció de nuevo la caja a la nieta, quien tras un ataque de ansiedad se negó a aceptarla.
El hombre llevado por la curiosidad, llegó a abrir la caja y en ella se encontraría algo realmente curioso; dos peniques del año 1920, un mechón de cabello rubio, un rizo de cabello castaño y una pequeña figura que tenía grabada la palabra hebrea “ Shalom”. (Significa paz o bienestar. También puede referirse a la paz entre dos partes)
El restaurador, culparía a este objeto del ataque de corazón que sufriría su madre al poco de tenerla en casa y del mal funcionamiento de su negocio.

Como casi todos los objetos malditos, la caja ha tenido varios dueños y todos coinciden en asegurar que la rodean extraños fenómenos.
El antepenúltimo dueño, Losif Neitzke, que la adquiriría en EBay, sostenía que tras comprarla, era la causante de la aparición de luces y fuegos en su casa y también de la pérdida de su pelo.
Un detalle curioso es que todos los que han sido propietarios, coinciden en el olor a amoníaco que proviene de su interior y de las terribles pesadillas sobre una anciana que aparece siempre al lado de la caja.

El penúltimo, sería Jason Haxton, el cual asegura que tras comprar la caja ha sufrido una serie de malas experiencias, entre las cuales relata, los vómitos y el sangrado de ojos. Además de culpar a la caja de haber sido la causante de la muerte de su madre.
Actualmente la caja Dybbuk, pertenece a Zack Bagans, uno de los componentes del reality” Buscadores de Fantasmas”, el cual la custodia en su famoso museo. El famoso objeto se expondrá cerrado y según palabras de su dueño, solo se podrá ver abierta en una sala privada, siendo mayor de edad y firmando un documento de responsabilidad.

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